20071114

blanca lunala de la tarde


Mata mi hélice en peñascos de cordura
Incrusta tu silencio en el olvido
La obscura cúpula cae como muerto nocturno
Y el mío se hace nudos ante tu virginidad
Sudor de montañas caladas en madera
Cielo sanguíneo de blancas licencias
Amapolas de certidumbre, ángel robusto.

El seno de tu sino me atrae entre rocas
Mar que se rompe en dicotómico espanto
La imberbe gente grita su estupidez cual
Atávica palabra que aparece en su ripio oscuro
Y no somos más que cielo, La tierra se nos hace poca.

Tu semblante cambia soñando albas nuevas
Tu semblante abraza mi impureza corporal,
Arañas el moreno silencio noctumbro
Y callas las palabras tropezadas de aves.

La noche pasa confidenciando nuestro secreto
Somos eón aun, somos eón y tu callas.

Mujer besa mis pasos, pero no mis pies
Bésalos en mi rostro, en mi puñado de palabras
Que mis ramas son tus atardeceres arreboles…

Todo cambia mujer todo cambia
Pero nosotros nos volvemos nos, evolucionando
En tus noches, en tus senos, en nosotros

No hay comentarios.: