20071108

Alan el pintor

Sebastián Hidalgo

Nubarrones de silencios olvidan todo pasaje cotidiano.
La bella escala muestra algo más que el simple traje engarzado de belleza prójima.

Buenas salenas pequeña musa, buenas salenas
He visto hoy algo en ti que no esperaba dentro de mucho. Tu sonrisa ange-(nital)-lical susurra el sudor de nuestros antojos de siempre, lo carnal de lo propulso y la variación pulmonar constante o progresiva, No tomes esto como una disculpa y menos como un halago, Que las palabras son tan solo nombradoras de realidades cruentas y perversas. El sol tiñe de rojo todo espacio disfuncional, y entre nos, que bello el cuadro descubierto, limpio, puro, no tan casto, pero quien desea tanta perfección para sacar la imaginación a relucir.

Tus pasos continúan alejándose de acá, y solo me sonríes con un rojizo y moreno rostro madrigal, me río, todo lo sucedido me trae de vuelta a la pubertad primera donde se hacia presente con una efervescencia hormonal que daba paso a lo impuro de la masturbación, ahora apelaba a lo corrupto del cuerpo en cuerpo y al olvido de los valores primitivos de mi existencia, es solo maná mujer, solo maná para mis historias conducentes, para el respeto entre mis lobos y yo: el alfa.

Lo blanco del vestido trasluce lo que el sol deja observar desde la lejanía, Urreola a unos pasos, mas allá, yo en bavestrello sigo insistiendo en lo corrupto que puede ser el ojo perceptor y de la incoherencia acumulada de las noches azarosas en donde he terminado botado en algún lugar de mi puerto querido.

Como siempre el dialogo con la joven musa es solo imaginario, pero el calzón visto permite varias noches para tranquilizar el cuerpo.

Los turistas franceses o anglosajones de siempre se pierden en este panorama tan orgánico de casas sangrantes de franqueza popular que devastadas ya tras los años solo les interesa mantenerse en pie y no caer ante nada de lo presupuestado para un año lluvioso como este, good morning sir, good morning, y sigo caminando con mis pies casi descalzos desde la luna naciente. En mi casa me espera el espejo y el aturdimiento de las ventanas chocando con la muralla, estar solo viviendo del arte es un poco complejo para un personaje mal alimentado y con pocas ganas de vivir como yo: sucio, sucio hijo de inmigrantes que puede vivir con mil pesos al mes; pero ojo, nunca me falta la cerveza en mis manos morenas.

Hablando de la morena, que bella se ve danzando con ese escote oscuro y esa falda blanca que se mueve tan bien al swing del viento porteño.

Llego y ordeno los cuadros de siempre, el licor me espera para calmar mis represiones genitales, si tan solo fuese mas joven o bello todo cambiaria, la nutria seria bendecida cotidianamente por labios femeninos susurrantes en las albas de mis sueño, pintaría como Rafael o como Picasso al borde de mi locura semántica… pero no, estoy aquí con mi cara de estúpido descendiente japonés con mis pinturas que acumulan polvo todas las noches.

Es domingo, el resquebrar de mis vasos que chocaban en múltiplos saludos de anoche que se van perdiendo en mi memoria, toda esa gente adinerada que me ve en la Aníbal Pinto se olvida que también lloro por las noches de soledad.
¡Soy un humano! ¡Un puto y humilde humano que no logra más de tres minutos de contención a la hora de follar!
¿Qué saben de mi pequeños colones austriacos? ¡Mi palabra agringada solo sirve para ver como sus rostros se alejan de mis cuadros!

El sol se rompe en arreboles ocasos y mi sueño pretensioso de aquella pendeja del A-29 solo me trae la angustia de recordar que para amar tengo que pagar aquellas buenas compañeras de exilio ciudadano donde soy tan solo una sombra que no sirve por su falta de capital en mis bolsillos. Si debo pagar por recibir el amor de mis bellas putas…

Me fumo mi noveno cigarro en dos horas y destrozo un paño en pintura negra, el arte no brota natural y solo lo socorro diciendo esto es abstracto, que dolencia en mi pecho al saber que el tabaco me mata de a poco, pero no, es mejor morir acompañado, resistiré otro día, la Rocío me ayudara a entrar en confianza con la pendeja de mis sueños, son solo 16 años de diferencia, mi abuela se llevaba por mas con mi nono. La vida es simple, nosotros la complicamos hablo alguna vez otro pendejo que frecuenta por acá. Que ciertas son la palabras proferidas por ese vil estudiante de 18 años… la edad de mi pendeja de los sueños… cuantas noches he acallado a mano mis perversiones fantasiosas, me falta una noche de verdad, algo de calor que no nazca del capital propinado a la doña del local, la cuadra me acoge, pero mi orgullo me desmantela siempre al cerrar mis ojos en la mañana cuando llego a mi cama a llorar como poeta sin musa o como cielo azulado sin pajaros que le canten al amanecer. Que rojos están mis ojos tras estos lentes, es lunes y tengo que llevar todo estos destartalados cuadros de mi imaginación primera; que fácil es insignificar mis días que se acurrucan bajo el puente de los lamentos de lo que no fui.
Que bella esa gringa, hoy cenare alemana a las brasa, solo le hablo y cae pesada como el ego después de la mentira, será tan fácil, le hablare luego por ahora mostrare mi virtud copiando vilmente un cuadro del maestro Picasso, las putas de anoche amontonadas al barro de mi cerebro y listo.
Capa tras capa el cuadro se hace parábola que no entiendo, la gringa se va, le pregunto si vuelve, me dice que si y mi esperanza trae consigo una consagración masculinidad, me creo el cuento y termino la bosta continua de cuadros que construyo al borde de esta plazoleta llena de pendejos y sus madres ardientes de sexo del bueno, del cual no recuerdo como entregar, ahí viene uno, a ver si me consigo una tripleta interracial a la noche, Alemania Japón y chile unidos por el mas sucio de los sexos meztisadores; lo saludo al pendejo y lo único que atina a hacer es llorar; me gano una bofetada y las risas de mis contertulios cotidianos: “sigue pagando me dicen, es mejor dormir con un gato que con vo’ mira que esos tienen la lengua áspera, algo pueden hacer, no como vo’ viejo engreído que las vende de galán, ni el porno peruano te viene bien, pobre chino quejumbroso”. Yo atino solo a responder con .
Son la 7 y vuelve la gringa, esta me sale, si o si, debo demostrar mi masculinidad incierta para muchos. Un segundo, de nuevo me cago el Gabriel con su voz de psicólogo y su para neo hippienta que tanto agrada a estas gringas de mierda que vienen a puro comer ternero joven. Por hoy me conformo nuevamente con la manuela, es mas fácil y menos pretensiosa…

Las 8 y comienza mi retorno a la habitación de siempre, solo que ahora tengo la solución en mis manos de azares dibujados en la madera de mi solapa y el olor a fósforo que sale luego del disparo que atraviesa hueso y carnes.


Buenas noches queridos mortales.
Buenas noches


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