El paso presuroso denotaba la búsqueda, las pieles rozaban en aquel mar de gente, la sensación de alineación era tremenda ante la mirada algo mas que incauta. Ultimo en la fila el ritmo del norte golpeaba los tímpanos invitando a bailar, no era nada, definitivamente no, la contradicción mas grande era estar parado, expectante en aquella soledad asistida.
Ya estaba oscuro cuando su imagen cayo sobre mis ojos haciéndome recordar que el trecho era largo, a calmar todos los fuegos internos, la salud y el bienestar dependía de aquella situación, el traje ya estaba armado.
No sabría como decirlo, una ira interior me llamaba a enjaularme un rato, “carnaval por la educación” parecía mas una proclama “pro” gobierno que una protesta real, estaban todas las piezas en perfecta posición, las luces, los faros, las antorchas; el ritmo y los cuerpos semidesnudos mas que llamar a la libertad del hombre eran los distractores mas estratégicos en aquel presidio invisible.
El descanso le viene bien a la gente, el pasto le viene bien al rebaño. La incultura ex-carcelaria latente daba asco: una juventud con tanta imagen y tan poco fondo preocupa; la actitud crítica frente a la realidad es en este punto fumarse un caño, comer carne de soya y meter ruido (donde nadie escuche, son las órdenes del patrón).
El camino continuaba igual, las calles llenas de flores, de papeles, de gente que se unía haciéndose participe de todo esto, todo el rebaño se adjuntaba, “aplaudan, aplaudan, todos acá, tu allá, ¿no somos la misma carne? Comeremos juntos, cenaremos juntos, tomaremos juntos solo hoy, aprovecha esta promoción”. Poco a poco el gentío se volvió la plena imagen de lo que se buscaba, una masa imberbe, volátil y etérea: “el viento llevara entonces los brazos al son del afro para ocultar la vista y reír un momento, te dejaras caer, lloraras y chillaras de un momento a otro, pronto recordaras que no tienes idea de que estabas hablando, reirás nuevamente y con esto miraras con tu cara desfigurada el frente, encontraras la plaza y malgastaras tu fuerza enviando un mensaje de insurrección a través de la botella que le arrojaste quizás a lo mejor de esa noche: los que con un lienzo dieron cuenta de una injusticia estatal. El único mensaje de real de molestia…”
En esta hora la pregunta es la siguiente: ¿La falta del enemigo visible da como resultado la muerte del guerrero social que nos pertenecía hace no mas de veinte años?, los dardos ya no saben donde apuntar, toda queja se queda en el aire y los agentes motores de la lucha han perdido el rumbo, olvidaron que mas al norte esta el objetivo a denunciar, la suciedad mercantil es tan normal que nos bañamos en ella cual fresco manantial de otoño en las montañas.
El control mundial se acerca, nuestros ojos vendados olvidaron mirar, como sucedió en la cueva: creímos que la verdad mas real eran las sombras proyectadas en la muralla de piedra jamás volteamos la vista porque las cadenas y las mordazas están tan bien puestas que la única posición aceptable es la actual, quietos mirando la oscuridad, aun nos hace falta un ser paradigmático que venga a romper un poco el organismo que hoy reboza de salud demencial.
En esta mañana amanece, por hoy el telón se cierra, las campanas sonaran, una mirada nos atajara, preparare el disfraz, se cierran las ventanas, el sueño me cobra la deuda de cansancio, el cuerpo duerme, las ideas se aclaran.