Mi mirada perdida en el horizonte, marcaba un final predestinado.
Reia simplemente por la fortuna que nos embargo por un tiempo, una realidad magica e incalculabre, pero, basto solo un problema para hacerlo caer todo a pedasos frente a nuestras narices. que triste son los juegos del destino y que triste es la realidad existente en un pais de tradiciones atavicas como este.pensar que solo fue un sueño seria la mejor manera de pensar ahora, quizas salir de esto por un momento, por una vida, por siempre...
... verlo todo desde afuera, sin miedo, sin rencores, sin arrepentimientos de por medio, sin un sentido de las cosas, sin mas, solo ser un ente fictisio, en una realidad imaginaria...
Y asi funciona todo esto, nacer, crecer, estudiar y someternos a un sistema de mierda, un sistema que nos controla a traves del miedo, y el consumo inexorable, ¿tan estupidos somos, que sin ninguna resistencia caemos en este juego?, pareciera que callar y seguir es la mejor respuesta...